En las chacras de Serrán, Piura, nació la esencia de VERANDES.
Nuestro abuelito, Don Santos Maza, dedicó su vida a la tierra. Agricultor de corazón, cultivaba respetando los tiempos de la naturaleza, sembrando según la luna y guiándose por su tradicional calendario Bristol. Nunca utilizó insecticidas ni químicos; prefería dejar que la propia tierra se alimentara de las hojas secas de sus árboles y de la fuerza natural del campo.
De aquella chacra nacían los frutos de cacao que luego llevaba a nuestra abuelita, María Genoveva, quien transformaba cada cosecha en un chocolate artesanal preparado como antes: molido lentamente, hecho a mano y servido con el cariño que reunía a toda la familia alrededor de una taza caliente.
Esos aromas, sabores y recuerdos dieron origen a VERANDES: un homenaje a nuestras raíces, a la herencia de nuestros abuelitos y a las tradiciones que el tiempo jamás podrá borrar.
Hoy conservamos esa misma esencia en cada presentación: ingredientes naturales, preparación artesanal y respeto por el origen. Más que café y cacao premium, compartimos una historia familiar convertida en legado.
Porque algunas recetas no solo alimentan el cuerpo… también mantienen viva la memoria del hogar.
Preservar y compartir el legado de nuestros abuelos, Don Santos Maza y María Genoveva, transformando los frutos de una tierra cuidada con sabiduría ancestral en productos de cacao y café de pureza excepcional. Nos comprometemos a mantener una agricultura libre de químicos, respetando los ciclos naturales y los procesos artesanales para entregar un Sabor con Memoria que nutra el cuerpo y honre nuestras raíces piuranas.
Ser reconocidos globalmente como el referente del cacao y café premium peruano que personifica la armonía entre el respeto absoluto por la tierra y la maestría artesanal familiar. Aspiramos a que Verandes sea sinónimo de autenticidad y sostenibilidad, demostrando que el futuro de la alimentación reside en volver a la nobleza y paciencia del origen.
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